Le Souci de soi / La preocupación por si mismo

 

Bruno RAYNAL

www.bluethinking.com.mx

 

Version espagnole

Hablamos mucho de la "autoestima" y mucho menos de la "preocupación por si mismo". La preocupación por si mismo, fue la preocupación mayor por los pensadores de la antigüedad griego latina y fue ocultada por la célebre frase “Conozcate a ti mismo” grabada sobre el frontón del templo de Delfa, cuando ambos en realidad fueron asociados. Tomar el tiempo de observarse, escucharse…tal como hacer una siesta…es finalmente una linda manera de cuidar su “preocupación por si mismo”...

La mirada sobre si mismo, aunque muy difundida al día de hoy, esta también mal entendida y induce en equivocaciones. En la tradición antigua, se relaciona con una búsqueda de la ética consigo mismo y no una búsqueda estéril de estética y de autoconocimiento. Vale la pena subrayar que el coach debe saber alejarse del contenido, del conocimiento y por lo tanto del “conozcate a ti mismo!”. Debe tomar sus distancias con respecto a las herramientas que conoce, a los modelos que lo influencian. Que no se olvide ser un fino observador!
Foucault identifica tres formas de reflexión sobre si mismo: la memoria, la meditación y el método. La segunda está representada por San Agustin o los Stoicos y ambiciona la constitución de un sujeto ético. Con respecto al método donde Foucault habla del “momento cartesiano”, fijamos el sujeto alrededor del “cogito”, al igual que etiquetamos o encerramos nuestro pensamiento. De alguna manera, nos perdemos en un sistema cerrado, nuestro propio sistema y nos encapsulamos.

La preocupación por si mismo es una invitación a desaprender las malas actitudes o creencias. Estamos más cerca de un modelo medica que pedagógico. Nos preocupamos por nosotros mismos y buscamos mejorarnos, crecer. Aprendemos a aprender. Adquirimos la práctica en el aprendizaje de nuestras acciones y de nuestra vivencia.
Ser preocupado por si mismo, es también ser atento a los eventos que pueden estabilizarnos, hasta transformarnos, y que no nos permitirán ser el espejo tan deseado por nuestros clientes. Nuestra práctica necesita un trabajo sobre si mismo lo que no es lo mismo que un conocimiento sobre si mismo y que además podría presentar los efectos contrarios. La autentica relación consigo mismo no puede producirse sin la intervención de otro individuo. El supervisor tiene un papel determinante en dicho proceso. Es este espacio que garantizara que nuestra perspectiva es ética y profesional para dar lo mejor de nosotros hacia nuestros clientes y nuestro entorno cercano.
No es una búsqueda solitaria y este intento “solo puede practicarse adentro de un grupo, y del grupo en su distinción” (la Hermeneutica el sujeto). Es la razón por la cual debemos invitar los coaches que empiezan a asociarse y a compartir. Es finalmente la mirada del otro y su “retroalimentación” que nos permitirá enriquecer nuestra” preocupación por si mismo” y en ningún momento una autoreflexion centrada sobre nuestro “yo”. “Reciclemos juntos!”.

Ser Coach, es hacer su “ascesis”, y eso no significa renunciar. Seneque lo traduce por “instructio”, una preparación a las vicisitudes de la vida, entendida desde la metáfora del atleta. Un atleta practica ejercicios con cierta regularidad, no para realizar todos los movimientos posibles, sino para entrenarse a ciertos movimientos básicos y suficientes para afrontar las dificultades que podría encontrar en el camino. El coach hace lo mismo con su cliente. Lo prepara. Le permitirá ser alineado, de pensar mejor sobre su identidad, sus valores. Ciertos ejercicios, hasta ciertos rituales le permitirán adquirir nuevas competencias y estar debidamente preparado en la vida de todos los días. Pero es mucho más que una formación de competencias! No se renuncia a sus problemas, se comprenden y luego pasamos a la etapa siguiente. No se renuncia a su personalidad o a ciertos rasgos de carácter que quisiéramos modificar.
Componemos. Trabajamos sus puntos Fuertes para prepararse mejor en ciertas circunstancias. Nuestra perspectiva no es solamente encontrar una solución, sino mas bien ser preparado para actuar con competencias determinadas y una confianza reforzada.

Ser coach es saber cambiar de posición y ser consciente de su yo. Utilizar su yo para el beneficio del otro y no hacer de ello un tema central y prioritario. Ser yo y tener la preocupación de su yo como coach, es ser consciente de su papel y de sus influencias.
En esa cultura griega sobre el yo, el ejercicio se practica durante toda la vida para reforzar el individuo frente a sus dificultades. Epicure aconsejaba un higiene de vida. El coach intenta de alinear su cliente para facilitar este equilibrio de vida. En la cumbre de todos esos ejercicios, encontramos la famosa frase “melete thanatou” – meditación o más bien ejercicio de la muerte. El ejercicio de reflexión sobre la muerte consiste en pensar mis acciones como si fuese a punto de morir, con el fin de hacer un regreso sobre si mismo. No puedo impedirme establecer una relación con la herramienta del escenario catástrofe que nos invita a pensar en lo peor que pueda pasar. Creemos un contexto que permitirá al otro focalizarse sobre lo que es realmente importante. Descubrimos quiénes somos y que sentido queremos dar a nuestra vida. Como diría Foucault, nos sujetamos”.

 

Version française


On parle beaucoup d´"Estime de soi" et beaucoup moins du "Souci de soi". Le “souci de soi” fut par ailleurs la préoccupation majeure des penseurs de l´antiquité gréco-latine et fut éclipsée par le célèbre “connais-toi toi-même” gravé sur le frontispice du temple de Delphes, alors que les deux étaient en réalité associés. Prendre le temps pour s'observer, s'écouter … je vais faire une sieste… n’est ce pas finalement une belle manière de cultiver son “souci de soi” ?

Le regard sur soi, bien que très répandu aujourd´hui, est souvent mal compris et souvent trompeur. Dans la tradition anthique, il relève d´une quête de l´éthique de soi et non pas d´une recherche vaine d´esthétique et de connaissance de soi. Il est important de souligner que le Coach doit savoir s´éloigner du contenu , de la connaissance et donc du “connais-toi toi-même”. Il doit prendre ses distances par rapport aux outils qu íl connait, aux modèles qui l´influencent. Qu´il n’oublie pas d’être un observateur éclairé !
Michel Foucault identifie trois grandes formes de réflexion sur soi-même, la mémoire, la méditation et la méthode. La seconde est représentée par Saint-Augustin ou les stoïciens et vise la constitution d´un sujet éthique. Au sujet de la méthode ou Michel Foucault parle du “momento cartésien”, on fixe le sujet autour du “cogito”, tel que l’on étiquette ou enferme notre pensée. D´une certaine maniere on se perd dans un systeme fermé, notre propre système, et on "s´encapsule".
Le souci de soi est une invitation à désapprendre les mauvaises attitudes ou croyances. On est plus proche d´un modèle médical que pédagogique. On est soucieux de soi et on cherche à s´améliorer, à grandir. On apprend à apprendre. On acquiert la pratique dans l´apprentissage de nos actions et de notre vécu.

Etre soucieux de soi, c'est aussi être attentif aux événements qui peuvent nous destabiliser, voire nous transformer, et qui ne nous permettront pas d´etre le véritable miroir souhaité par nos clients. Notre pratique nécessite un travail sur nous-même qui n´est pas la même chose qu´une connaissance de soi-même et qui pourrait d´ailleurs avoir les effets contraires. Le rapport authentique à soi ne peut se produire sans l´intervention d´un autre individu. Le superviseur a un rôle déterminant dans notre démarche. C´est cet espace qui garantira que notre approche est éthique et professionelle pour donner le meilleur de nous mêmes à nos clients et à l’entourage.
Ce n´est pas une quête solitaire et cette démarche “ne peut se pratiquer qu´à l´intérieur du groupe, et du groupe dans sa distinction” (l´herméneutique du sujet). C´est bien pour cela que nous devons inviter les coaches débutants a s´associer et à partager. C´est finalement le regard de l´autre et son “retour” qui nous permettra d´enrichir notre “souci de soi” et non pas une autoréflexion centrée sur notre “moi”. “Recyclons ensemble!”

Etre coach, c´est faire son ascèse, et cela ne signifie pas renoncer. Sénèque le traduit par “instructio”, une préparation aux vicissitudes de la vie comprise à partir de la métaphore de l´athlète. Un athlète pratique des exercices réguliers, non pour réaliser tous les mouvements posibles, mais pour s´entraîner à quelques mouvements élémentaires et suffisants pour affronter les difficultés qui pourraient se présenter à lui. Le Coach fait de même avec son client. Il le prépare”. Il lui permettra d´être aligné, de mieux réfléchir sur son identité, ses valeurs. Certains exercices , voire certains rituels lui permettront d´acquérir de nouvelles compétences et d’être aguerri dans la vie de tous les jours. Mais c ´est bien plus qu´une “formation compétences” ! On ne renonce pas à ses problèmes, on les comprend et on passe à l’étape suivante. On ne renonce pas a sa personnalité ou à certains traits de caractères que l´on voudrait modifier.
On compose. On travaille ses points forts pour mieux se preparer dans certaines circonstances. Notre perspective n’est pas seulement de trouver une solution, mais plutôt d être préparé pour agir avec des compétences déterminées et une confiance renforcée.

Etre coach c´est savoir changer de position et donc être conscient de son ”moi”. Utiliser son “moi” pour le bénéfice de l´autre et ne pas en faire un sujet central et prioritaire. Etre soi et avoir le souci de soi comme coach, c´est être conscient de son rôle et de ses influences.
Dans cette culture grecque du ”soi”, l´exercice se pratique tout au long de la vie pour renforcer l´individu face à ses aléas. Epicure conseillait une hygiène de vie. Le coach lui, tente d´aligner son client pour faciliter cet équilibre de vie. Au sommet de tous ces exercices, on trouve la fameuse “melete thanatou”-méditation ou plutôt exercice de la mort. L´exercice de réflexion sur la mort vise à penser mes actions comme si j’étais sur le point de mourir, afin d´effectuer un retour sur soi. Je ne peux m´empecher de faire le lien avec un outil comme le scénario catastrophe qui nous invite à penser le pire. On crée un contexte qui permettra à l´autre de se focaliser sur ce qui est vraiment important. Nous découvrons qui nous sommes réellement et quel sens nous voulons donner à notre vie. Comme le dirait Michel Foucault, nous nous “subjectivons”.

 

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